El doctor en Historia Carlos Sánchez Tárrago presenta su biografía «Eduardo Ortega y Gasset y la España del olvido» y la Asociación Cultural que ha fundado para preservar y difundir el legado del biografiado.
Madrid, 7 de octubre de 2026. La Sala María de Maeztu de la Fundación Ortega-Marañón acogió un acto cultural de especial significado: la presentación de la biografía «Eduardo Ortega y Gasset y la España del olvido», del historiador y escritor Carlos Sánchez Tárrago, y la presentación oficial de la Asociación Cultural Eduardo Ortega y Gasset. La convocatoria reunió a numerosos familiares de los cuatro hermanos Ortega y Gasset, junto a historiadores, representantes del mundo cultural, periodistas y amigos, en un encuentro que quiso devolver al primer plano una figura relevante y todavía poco conocida de la historia contemporánea española.
El acto estuvo presidido por Juan Pablo Fusi, profesor e historiador y vicepresidente de la Fundación Ortega-Marañón, quien destacó el interés historiográfico de rescatar a Eduardo Ortega y Gasset. Su trayectoria atravesó algunos de los periodos más convulsos de España: la Monarquía de Alfonso XIII, la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República, la Guerra Civil y el exilio. En la presentación participó también el profesor José Varela Ortega, que acompañó la reflexión sobre la importancia de recuperar su recorrido político e intelectual.
El libro nace de la tesis doctoral que Carlos Sánchez Tárrago defendió el 12 de septiembre de 2025 en la Universidad de Alicante, después de años de investigación en archivos y hemerotecas. La biografía se organiza cronológicamente, siguiendo las etapas políticas que marcaron la vida de su protagonista. Durante el acto se recordó que el olvido de Eduardo no puede separarse de su exilio, de la condena dictada contra él en ausencia y de las circunstancias políticas que dificultaron durante décadas la difusión de su legado.
Eduardo Ortega y Gasset (1882-1965), jurista y periodista, fue diputado a Cortes por Coín (Málaga) y Ciudad Real. Entre otros, desempeñó los cargos de delegado regio de Enseñanza, director general de Prisiones y subsecretario de Abastecimientos. Su entrada en la política contó inicialmente con el apoyo de su tío Rafael Gasset, pero su oposición a la dictadura de Primo de Rivera acabaría llevándolo al exilio en Francia.
Desde París colaboró con Vicente Blasco Ibáñez, Carlos Esplá y Miguel de Unamuno en el periódico España con Honra. Más tarde, desde Hendaya, dirigió la publicación clandestina Hojas Libres, que combatió la dictadura y en la que participaron diversos políticos e intelectuales. Sus editoriales aparecían firmados por Unamuno. Eduardo fue también invitado al Pacto de San Sebastián, celebrado en agosto de 1930 para coordinar a las corrientes republicanas que pretendían poner fin a la Monarquía de Alfonso XIII.
Proclamada la Segunda República, fue nombrado gobernador civil de Madrid. Perteneció al Partido Radical-Socialista, formó parte de las Cortes Constituyentes y ejerció como fiscal general de la República. Su compromiso político y su pertenencia a la masonería tuvieron consecuencias incluso después de abandonar España. En 1939, amenazado de muerte, inició un exilio que lo llevó sucesivamente a Francia, Cuba y Venezuela, donde falleció en 1965. En su ausencia, en 1945, fue condenado a dieciséis años de prisión por su pertenencia a la masonería.
La presentación abordó asimismo su conocimiento de la guerra de Marruecos y del ejército español, asuntos que quedaron reflejados en sus crónicas periodísticas. Esta faceta ayuda a comprender la amplitud de sus intereses y la mirada con la que observó los conflictos políticos y militares de su tiempo.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la reunión de familiares de las ramas descendientes de los cuatro hermanos Ortega y Gasset: Eduardo, jurista; José, filósofo y escritor; Manuel, ingeniero de Minas y escritor; y Rafaela, destacada colaboradora de María de Maeztu en la Residencia de Señoritas. Parte de la familia vive fuera de España, con vínculos y residencias en países como Estados Unidos, Venezuela y Suiza, por lo que el encuentro tuvo también un marcado carácter de reencuentro familiar entre distintas generaciones.
Intervinieron cuatro descendientes. Eduardo Enrique Arreaza Ortega, nieto de Eduardo y residente en San Diego (Estados Unidos), representó a la rama del biografiado. María Antonia Ortega Hernández-Agero, nieta mayor de Manuel Ortega y Gasset, tomó la palabra en nombre de esa rama familiar. Inés Ortega Klein, nieta de José e hija de Simone Ortega, conocida por el recetario «1080 recetas de cocina», aportó el testimonio de su familia. Cerró este turno Arianne Alcorta Ortega, bisnieta de Eduardo. Sus intervenciones acercaron al público la dimensión doméstica y humana de una familia cuya historia quedó entrelazada con la vida intelectual y política española.
La jornada incluyó también la proyección de un vídeo que recrea la voz y el recorrido vital de Eduardo Ortega y Gasset. El montaje fue realizado por su nieta Anita, residente en Hawái, y ofreció una forma especial de acercarse a la memoria del protagonista más allá de las páginas del libro.
Durante el mismo acto se presentó oficialmente la Asociación Cultural Eduardo Ortega y Gasset, fundada y presidida por Carlos Sánchez Tárrago. Fernando Gutiérrez Prieto, secretario de la entidad, explicó sus fines y objetivos. La asociación había quedado inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior el 22 de septiembre de 2026 y nace con la voluntad de contribuir a la preservación y difusión de la memoria y el legado de Eduardo Ortega y Gasset.
Entre los asistentes se encontraban Adela Hernández-Agero, hija política de Manuel Ortega y Gasset, de 99 años y figura especialmente cercana a la memoria de la familia Ortega y Gasset; Carmen Huertas, viuda del duque de Canalejas y nieta de José Canalejas, presidente del Gobierno asesinado en 1912; y Cristóbal Colón de Carvajal y Gorosábel, duque de Veragua.
También asistieron Francisco Alonso, presidente de la Liga Española pro Derechos Humanos y vinculado al Centro de Estudios Manuel Azaña y al Centro de Estudios Ateneos; Cristina Hermida del Llano, doctora y profesora de la Universidad Rey Juan Carlos; Antonio Rubio, periodista y escritor; Bieito Ledo Cabido, escritor, editor y gestor cultural gallego; y Julia Sáez-Angulo, abogada, escritora, periodista y autora del blog digital «La Mirada Actual».
Se encontraban igualmente José Bello Aliaga, periodista y divulgador cultural; Alberto Sánchez Sierra, doctor en Fisioterapia y profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha; Inmaculada de la Vega, periodista; Luisa Mora, directora de la Biblioteca Islámica; Luis Cueto y Álvarez de Sotomayor, vocal asesor en la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones; Cuca Berenguer, bisnieta del general Berenguer; e Íñigo Gómez Jordana, perteneciente a una familia vinculada a los altos comisarios de España en Marruecos.
La relación de asistentes incluyó además a Maigualida Pire, venezolana residente en España que puso en contacto al autor con miembros de la familia Ortega y Gasset residentes en el Caribe; al pintor Hanoos Hanoos; y a Clara Ron. También estuvieron Ángel Tobar, José Luis Parra y Elena Labrandero, ingenieros de Minas, una profesión vinculada a Manuel Ortega y Gasset y a la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía de Madrid
El encuentro reunió, así, a distintas generaciones de una familia de especial relevancia en la vida pública y cultural española, junto a representantes del ámbito académico, periodístico y asociativo. La biografía y la nueva asociación comparten un propósito: recuperar la figura de Eduardo Ortega y Gasset, comprender su papel en la historia de España y contribuir a que su nombre y su legado salgan definitivamente de la sombra del olvido.




































