Por : Abdellatif Kenfaui

Las estrellas no le temen a la oscuridad porque saben que es allí cuando más brillan. Estamos atravesando una época compleja, de grandes retos, y sólo las personas extraordinarias la sabrán aprovechar. Este problema de El Coronavirus, la pandemia, tiene que ir más de lo que aparentemente significa. No significa sólo muerte, miedo, dolor, aislamiento. No, no. Significa tiempo en familia, revaluar prioridades, tiempo para la oración, tiempo para valorar y hacer una pausa en nuestra vida, significa dejar ese frenético ritmo al que seguramente estamos viviendo. Es estar consciente de que es tan importante como el dinero, como el progreso profesional, como las metas , como los viajes, como tantas cosas que nos consumen y desgastan en el día día y mucho más, estar ese tiempo en familia, ese tiempo para compartir un juego con tu hijo o hija, una película, un video con tus viejos, valorar un atardecer, rezar, orar, hacer ejercicio, escuchar esa música que tanto disfrutas, leer ese buen libro que tanto habías postergado leer. Estos momentos no pueden pasar de largo ni simplemente cuando acaba la pandemia. No te preguntes cuando acaba ni cuando pasó. Pregúntate para qué están pasando las cosas que están pasando. Sólo cuando tú entiendas para qué pasa algo en vez de preguntarte por qué, podrás siempre aprovechar, capitalizar lo que algunos llaman crisis.

Desde el punto de vista financiero, económico, de progreso, las personas que saben de inversiones compran en el pánico y venden en la euforia.

En el año 2008-2009 el mundo sufrió una crisis en los mercados financieros. Quiénes la aprovecharon? Sólo aquellos que sabían, que estaban conscientes  que después de una larga noche viene un feliz amanecer, que después de una larga noche viene un sol que resplandece. Quién no maneja sus emociones no maneja sus inversiones. La paciencia premia al que más aguanta. Y no sólo desde el punto de vista de inversiones, también desde el punto de vista de vida, de espiritualidad, valorando aquello que estaba pasando de largo, compartiendo tiempo con nuestra familia, ayudándoles a los que más nos necesitan, inspirando, renunciando al miedo, no dejándonos atrapar por el, tomando precauciones, sí, pero recordando que mañana volverá a salir el sol.